Semanario de Prensa Libre • No. 407 • 13 de mayo de 2012

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D farándula


Música hecha en casa

Soapbox, Flaminia, Francis Dávila, Tuco Cárdenas y otros artistas graban en su casa, con lo cual reducen a la mitad sus costos.

flaminia
FLAMINIA

Por hilda rodas
Fotos carlos sebastiÁn

La tecnología es apoyo para los artistas contemporáneos, y montar un estudio en casa se ha convertido en una herramienta necesaria para los músicos. Muchos materiales como el Soapbox, de Rodrigo Rosales; el homónimo de Flaminia; el Daimon Bulin, primer disco de Woodser; Autómata, de Cósmica; o Tú me atrapas, de Tuco Cárdenas, han sido grabados por ellos mismos.

La mancuerna es equipo y talento

En la aventura de crear y grabar, un buen oído requiere el complemento de una computadora capaz de soportar programas pesados de edición y mezcla, según explica Flaminia. También son necesarios interfaces, instrumentos —teclado, guitarra, bajo, batería—, bocinas, monitores y la disposición.

Flaminia, quien sacó al mercado su primer disco en junio último, prepara un nuevo álbum en casa. Recibe apoyo de DJ Francis Dávila, quien también se especializa en este quehacer, y una de las ventajas de tener su propio estudio es que guarda toda idea en el momento en que la concibe. La artista, que es pianista profesional, utiliza un teclado con el cual programa los beats y los instrumentos adicionales. “Los acordes de las guitarras, si son sencillos, los hago yo, si no, se los pido a otra persona”, explica. La joven aprendió el arte del estudio en Miami, hace 10 años.

Por naturaleza

Rodrigo Rosales es un compositor natural. Es autodidacta e intérprete versátil. Su pasión es la guitarra, a la que dedica mucho tiempo. Acaba de presentar un disco que tituló Soapbox. El álbum es una experiencia con la que se arriesgó en solitario y lleva el nombre de su estudio. Decidió hacerlo así para mantener el control creativo sobre todo. “No hay productor que dé un sonido que no espero”, dice.

“El único que puede echarse la culpa por lo que salga mal, soy yo”, confiesa. Esto no tiene nada que ver con el ego, según dice, simplemente es querer llevar el ritmo propio.
Rosales cuenta que la primera canción que grabó fue Lost my soul, y al tener en casa las herramientas para hacerlo, padece menos ansiedad, pues pule sus temas a su juicio. En su creación destacan desde los silencios más armoniosos, hasta las trompetas más melancólicas. Todos los instrumentos los toca él mismo.

Tuco Cárdenas tiene La Chusmita Records. Además de sus propios temas, ha grabado material de La Gran Calabaza, el Gordo, Tavo Bárcenas y recientemente fue parte en la composición del reciente sencillo Te quiero, de Viento en contra.

Presupuesto

La independencia tiene sus beneficios. En la actualidad se cobran alrededor de Q3 mil por canción en un estudio profesional, donde se sigue un proceso.

El primer paso de un disco es armar todas las pistas de audio, se hacen los arreglos, se mezcla y por último se masteriza para alcanzar un volumen acorde a los requerimientos de calidad internacional, sin lo cual no se podrían programar en las radioemisoras.

Se producen entre 500 y mil ejemplares. “Con los casi Q40 mil que me gastaría en estudio, gasto la mitad, compro monitores y lo que sobra lo meto en caja”, dice Rodrigo.

 

   

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