Semanario de Prensa Libre • No. 414 • 1 de julio de 2012

Portada | Contacto | Directorio | Prensa Libre


   > D lector
   > D cartas
   > D todo
   > D memoria
   > D frente
   > D identidad
   > D imágenes
   > D historia
   > D reportaje central
   > D mundo
   > D farándula
   > D viajes
   > D sabor nacional
   > D lecciones de vida
   > D lo último de lo último

 


D expresiones

Guillermo

Censura

Una de las acciones más terribles que puede ejercer una sociedad es la censura. Es deleznable porque significa que quien la ejerce es incapaz de debatir con ideas y necesita la fuerza, la intimidación, la supresión de la idea material, para imponer una forma de pensamiento tratando de hacer valer únicamente su punto de vista.

Es una falta de respeto porque asume que los que no comparten su medida de hecho no son capaces de decidir por sí mismos qué les gusta. Es cobarde porque puede vestir de inmundicia algo cuyo fin es proponer una alternativa sin facilitar un concilio en el que se conozca sobre la diversidad, la verdad y formas de pensamiento que son atacadas porque de alguna forma se les teme.

Lo más curioso es la fuerza y la curiosidad con la que el público se vuelca hacia lo censurado. Pareciera que a pesar de las amargas experiencias que experimentan algunos personajes todavía hay quienes se creen portadores de verdades absolutas.

Es la censura, precisamente, la que alimenta el machismo, el femicidio, la discriminación, la opresión, el ostracismo, etcétera. Esta forma de tacha pretende señalar, aislar, neutralizar y descalificar, amparándose en valores que parecieran justos, y por ende con la “cualidad” de decir qué sí y qué no es lo que debemos leer, ver, escuchar, sentir, seguir. La lista de posibilidades es interminable.

Las artes visuales chapinas tienen en su haber histórico uno de los actos más cobardes de censura ejercidos sobre una exitosa mujer. Hay que recordarse de la fuerza contundente con la que se reprimió la producción de Antonia Matos, en 1934. Lo más terrible fue que en su retrospectiva del 2002, con sus imágenes superadas, la oficina de Correos se permitió ejercer una censura sobre la invitación. A veces, señores censores, el tiro les sale por la culata.

guillermonsanto@yahoo.com

 

poema

poema
Foto Prensa Libre: ARCHIVO

Madrigal

Yo me haré millonario una noche
gracias a un truco que me permitirá fijar las imágenes
en un espejo cóncavo. O convexo.

Me parece que el éxito será completo
cuando logre inventar un ataúd de doble fodo
que permita al cadáver asomarse a otro mundo.

Ya me he quemado bastante las pestañas
en esta absurda carrera de caballos
en que los jinetes son arrojados de sus cabalgaduras
y van a caer entre los espectadores.

Justo es, entonces, que trate de crear algo
que me permita vivir holgadamente
o que por lo menos me permita morir.

Estoy seguro de que mis piernas tiemblan,
sueño que se me caen los dientes
y que llego tarde a unos funerales.


Nicanor Parra,

poeta chileno (1914 ). Premio Cervantes del 2011.


   

© Copyright 2011 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com