Semanario de Prensa Libre • No. 414 • 1 de julio de 2012

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D mundo

El devorador de espinacas
Este marinero, que desembarcó en una historieta en 1929, sigue siendo favorito.


popeye
POPEYE ES MARINERO y vegetariano.
Foto Prensa Libre: ARCHIVO

Por julieta sandoval


La frase “Popeye el marino soy...” aún sigue latente. Y es que nadie ha podido frenar al ilustre devorador de espinacas, quien llegó a remplazar, en un tiempo, a Mickey Mouse como el personaje de animación más popular en Estados Unidos. Siempre vestido con sus pantalones azules, camisa negra, gorro blanco y pipa en la boca.

El personaje Pop-eye —que significa “ojo saltón”—, comenzó su travesía por la televisión el 14 de julio de 1933. Su última temporada se produjo en julio de 1942. Años más tarde salieron al aire otras series como la creada por Hanna-Barbera.

Pero Popeye ya existía antes de su debut en la pequeña pantalla. Era la figura secundaria de la tira cómica Timble Theatre, que apareció en 1919 en la edición del periódico The New York Evening Journal, creado por Elzie Crisler Segar. Sin embargo, los lectores querían más de este singular marino de buen corazón, por lo que el 17 de enero de 1929 fue publicada su propia tira cómica.

La historieta pasó a llamarse Thimble Theater, Starring Popeye. En aquella época, en lugar de recitar su famosa frase “Popeye el marino soy”, decía: “Ja, ¿acaso piensas que soy un vaquero?”

Poderes verdes

A pesar de que todo el mundo conoce a Popeye por la fuerza sobrehumana que le concedían las espinacas, el personaje no comenzó su historia empleándolas con ese fin. Cuando apareció por primera vez en la tira cómica, la espinaca no le daba esa gran fuerza, la comía simplemente porque le gustaba.

Él ya era fuerte, sin necesidad de comer nada. Años después, al aparecer en la televisión, surgió la idea de que al consumirlas se convertiría en más poderoso. Al parecer, todos los superpoderes que le daban las espinacas eran una forma de hacerle propaganda a esta durante la Segunda Guerra Mundial. Por algún motivo, le convenía a Estados Unidos que sus habitantes comieran más espinacas y Popeye ayudaba a conseguir este fin.

Inseparables colegas

Algunos de los personajes que lo acompañaron en sus aventuras también se tornaron inolvidables. Cómo no recordar a Olivia, la única protagonista femenina de la serie. La delgada mujer de pies enormes que siempre se mostraba impresionada por las hazañas de Popeye, el amor de su vida. O Brutus, el grandulón y tosco, eterno rival del marino. Pilón, el regordete, glotón y amante de las hamburguesas, y Cocoliso, el bebé a quien Popeye adoptó.

A la pantalla chica

Los años 1930 estuvieron marcados por la estrategia de numerosas compañías de estrellas de la animación, como Disney, con Mickey Mouse; Warner Bros, con Bugs Bunny; Fleischer Studios, con Betty Boop. Estos últimos, creados por los hermanos Max y Dave Fleischer en 1921, crearon el rotoscope, un proceso con el que se conseguía una película de animación con movimientos muy reales.

Max Fleischer consiguió los derechos de la Hearst's King Features Syndicate para convertir a Popeye en una estrella del celuloide. La producción del primer Popeye fue en secreto, cuando Roland Crandall, a mano, animó la película. La animación tuvo un gran éxito.

Fuente: otae.com; mundopeke.com; popeye.com



   

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