
Aceptarse
para encontrar
la armonía
El escritor alemán Hermann Hesse escribió novelas
que fueron inspiración para muchos en la década de
1960. La introspección, la búsqueda del ser, la armonía
con la naturaleza y su famosa obstinación ante
aquello que fuera en contra de sus principios lo
catapultó como un escritor con mística y valores
universales, cuyos preceptos vale la pena tener
siempre presentes.
Además, abrazó las culturas orientales, dándolas a
conocer en sus novelas. Sus obras más conocidas son:
El
lobo estepario, Demián y Siddhartha. Recibió el premio
Nobel en 1946. Algunas de sus premisas publicadas o
dictadas en conferencias son:
1. La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien
puede amarla y adorarla.
2. Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen
algo que está dentro de nosotros.
3. Ninguna persona puede ver y comprender en otros
lo que ella misma no ha vivido.
4. Hay quienes se consideran perfectos, pero es solo
porque exigen menos de sí mismos.
Foto Prensa Libre: EFE
5. La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros.
6. La felicidad es amor, no otra cosa. El que sabe amar
es feliz.
7. La vida de cada hombre es un camino hacia sí
mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.
8. La práctica debería ser producto de la reflexión, no
al contrario.
9. Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más
fuerte que la roca, el amor es más fuerte que la violencia.
10. A los verdaderos hombres no les pertenece nada.
El tiempo y el dinero pertenece a los mediocres y
superficiales.
|