Semanario de Prensa Libre • No. 425 • 16 de septiembre de 2012

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D viajes

Escapada antiestrés

Una visita a la provincia, a pocos kilómetros de la capital.

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EN UNA DE las terrazas se impone este espejo de agua.

Por VIVIANA RUIZ
Fotos CRISTIAN DÁVILA

Sobre una de las montañas en San Mateo Milpas Altas, Antigua Guatemala, Sacatepéquez, el hotel boutique Casa Miravalle se impone. Los cuatro pisos de su edificio de estilo ecléctico frente al Volcán de Agua tienen, sin duda, las mejores vistas.

Este es uno de los hoteles que en medio del campo se han sofisticado y ofrecen espacios acogedores, elegantes y cómodos, pero sin romper con el encanto que solo la naturaleza puede ofrecer.

De esa cuenta, desde casi todos los rincones de su estructura se pueden apreciar las impresionantes vistas hacia el Valle de Panchoy, el sitio donde se fundó la tercera capital del Reino de Goathemala, Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, hoy Antigua Guatemala.

Más que alojamiento

Como se trata de un hotel boutique, Casa Miravalle solo cuenta con seis habitaciones: Celajes, Amanecer, Alborada, El Alba y Las Auroras (1 y 2); estas tres últimas son suites. Todas con color, geometrías y símbolos detallados que inspiran paz. Todas cuentan con mini bar, cafetera, cajilla de seguridad, teléfono, batas para baño, toallas, televisión satelital, internet inalámbrico y balcón con vista. Las diferencias entre unas y otras consisten en sus tamaños, ciertos detalles, como jacuzzi, sauna y cocineta y, claro está, en el precio, el cual oscila entre US$105 y US$250. En muchas ocasiones incluye desayuno para dos personas y una que otra sorpresa.

“Nosotros no ofrecemos alojamiento, sino una experiencia. Acá el huésped se siente como en casa, porque nuestro servicio marca la diferencia”, asegura Liz Contreras, gerente de eventos.

Así, en pocas palabras, se entiende que durante la estancia no hay momentos para el aburrimiento, pero sí para relajarse.

Menú

La cocina tiene una función fundamental en este lugar. No se trata solo de cumplir con unos mínimos de calidad, sino con tener un café-restaurante y un room service 24 horas, acorde a los criterios internacionales. “Nuestro menú apuesta por la creatividad y la originalidad, pero también contamos con platillos clásicos”, explica Contreras.

Para degustar el menú no hace falta ser huésped del hotel, pues el Zenit Café está abierto al público en general, de lunes a miércoles, de 7 a 17 horas. De jueves a sábado, de 7 a 21 horas y domingo de 7 a 18 horas.

No se necesita hacer reservación, siempre y cuando el grupo no sea mayor de 10 integrantes, indica Contreras. Los domingos, el desayuno es tipo bufé y únicamente cuesta Q75 por persona. No incluye el 10 por ciento de propina.

Sugerencias

Como el hotel Casa Miravalle se encuentra en una montaña, el trayecto, aunque vibrante e impresionantemente verde, requiere que el turista se transporte en un vehículo grande, de preferencia de doble tracción, pues si bien el camino está asfaltado, la carretera es estrecha y bastante empinada. Eso sí, la visita será todo un deleite y la relajación será indudable.

 

 
   

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