Fritura de plátano: rellenitos
Las comidas fritas, como los rellenitos, son una
herencia hispana. Al final de la Colonia se
enriquecieron con aportaciones afrocaribeñas. “Son en
esencia una cocina sincretizada que une lo colonial
con lo prehispánico y que en la actualidad establece
referentes de identidad de los pueblos garífuna y
ladino”, apunta el investigador Luis Villar Anleu en su
libro La cocina popular guatemalteca: mitos, hechos y
anécdotas.
Foto Álvaro Interiano/ Restaurante El Adobe (7 avenida 9-45, zona 1)
- 2 plátanos maduros con cáscara, lavados
- 2 rajas de canela
- 1 litro de agua
- 1 taza de frijoles licuados
- 1 cucharada de polvo de canela
- 1 taza de azúcar
- 1 taza de harina
- 1 taza de aceite vegetal
Con un cuchillo afilado
parta en tres los plátanos,
colóquelos en una olla junto
con el agua y la canela. Cocine
a fuego alto. Cuando
estén suaves, retírelos del
fuego, escúrralos y déjelos
enfriar.
Por aparte, en un tazón,
mezcle los frijoles con el
polvo de canela y el azúcar,
y revuelva con una paleta.
Reserve.
Pele los trozos de plátano
y tritúrelos hasta obtener
una masa. Tome un puñado
y forme una bola mediana.
Haga un agujero en
el centro y rellénelo con el
preparado de frijol. Séllelo
con plátano, para evitar que
se derrame. Repita el procedimiento
hasta terminar
los ingredientes y formar
varias unidades.
Coloque la harina en un
platón y cubra con ella los
rellenitos. Caliente una sartén
con el aceite y dórelos.
Retírelos del fuego y colóquelos
sobre un paño de papel
absorbente para eliminar
el exceso de grasa.
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