Semanario de Prensa Libre • No. 430 • 21 de octubre de 2012

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D arte

En un nuevo contexto

El arte contemporáneo reinterpreta los adhesivos artesanales y populares.

arte
OBRA DEL ARTISTA Marlov Barrios, en la cual empleó material adhesivo.

Por JosÉ luis escobar

Elementos que antes no se concebían parte del arte figuran en las propuestas recientes de los artistas. Las calcomanías o stickers son una muestra. Atrás quedó la época en que estos adhesivos eran exclusivos de interiores de buses de pasajeros, tiendas de barrio, barberías o talleres de mecánica. Muchos de los diseños recogían frases de humor y alguna connotación de doble sentido. Otros reproducían también caricaturas e íconos religiosos o nacionales, como las banderas. Todos son referencia de expresiones populares en las cuales convergen color, diseño, tipografía e ingenio que los artistas contemporáneos saben descontextualizar e reinterpretar, generando un nuevo diálogo.

Arte contemporáneo

“Esta utilización artística de objetos populares es particularmente útil cuando se trata de identidades o imaginarios colectivos, ya sea para tratar de definirlos, diseccionarlos, cuestionarlos o simplemente reflejarlos”, indica el artista visual Juan Pensamiento. El arte contemporáneo, señala, no se enfoca tanto en el objeto como en lenguaje contenido en ese objeto. “Las calcomanías, el arte en metal, la serigrafía, el grafiti, los sellos de hule o la caligrafía son parte de la iconografía artística popular, al igual que el arte religioso”, dice Ugo Hernández, artista plástico y gestor cultural de la galería La Casa Azul, especializada en piezas de arte contemporáneo. Para Hernández este tipo de propuestas puede incluirse en la cultura kitsch.

Se considera kitsch a una copia inferior de un estilo existente o para referirse a una propuesta artística pretenciosa, caduco en términos de moda o carente de buen gusto. Alcancías zoomorfas desproporcionadas o pintadas en tonos chillantes o ajenos a la realidad, adornos afelpados con sonidos incorporados e íconos religiosos reproducidos masivamente en relojes, toallas o piezas de cocina son algunos ejemplos extremos.
Ante lo vago que una pieza popular —pop— puede ser ante una kitsch, Hernández aclara: “El arte pop es una mezcla de elementos de la cultura popular reinterpretados, y el kitsch es el elemento casi original llevado a su máxima expresión. Lo kitsch nació como arte en Alemania en los años 1970, y lo pop alcanzó su apogeo en la década de 1980, en Estados Unidos”.

Diferentes apreciaciones

“Algo trabajado con adhesivos no va a ser considerado arte por todos”, dice Trudy Mercadal, encargada de Estudios Culturales, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Para muchos, indica Mercadal, el diseño gráfico no forma parte de las bellas artes, y las calcos caerían quizás en ese rubro. “Habrá quienes dicen que las calcomanías son una especie de ilustración o arte comercial. Depende del contexto y de la definición de arte que se maneje”, refiere la encargada de Flacso.

 

   

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