Semanario de Prensa Libre • No.438 • 16 de diciembre de 2012

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D farándula


La dueña de Los Pinos

Angélica Rivera de actriz pasará a ser la primera dama de México.


angelica
LA PAREJA LUEGO de que Peña Nieto fuera inscrito como candidato presidencial este año.


Por Claudia Munaiz

Volverá a ser “la dueña”, pero esta vez de la residencia oficial de Los Pinos, en Ciudad de México. En la actualidad, la actriz, de 43 años, se enfrenta al papel más importante de su vida. Los ojos de medio mundo están puestos sobre ella. Es la esposa del recién estrenado presidente, Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional.

Hace tiempo que abandonó la ropa corta de tela y el exceso de lápiz labial. Hoy, asesorada por estilistas de moda y expertos en comunicación política, La Gaviota viste trajes sastre y porte mesurado. Sus gestos se han suavizado y ha optado por adoptar un sobrio segundo plano, aunque a veces no lo consiga y eclipse a su marido.

Especialista en esgrimir siempre una sonrisa perfecta con dientes blanco nuclear, la primera dama de México parece estar preparada para asumir un cargo que podría alcanzar a más telespectadores que la pantalla chica. La fama le llegó de la mano de actuaciones protagónicas en producciones televisivas donde se cumplían todos los clichés.

En La Dueña (1995), Rivera interpretaba a Regina Villarreal, una joven de inmensa belleza y mayor fortuna. Resentida por los golpes bajos de un primer amor, Regina se encierra en sí misma y echa el cierre de su corazón. Clausura que dura hasta que conoce a José María, dueño de una hacienda vecina. Ambos se enamoran aunque ella esconda sus pulsiones para no repetir el fracaso anterior. Así los capítulos continúan hasta el infinito.

En la actualidad y en la realidad, es madre de tres hijas, nacidas de su anterior relación con el productor José Alberto Castro. Ella misma cuenta en su perfil público de Facebook lo siguiente: “Nací el 2 de agosto de 1969 en la ciudad de México. Soy la cuarta de seis hermanos y cada uno de ellos tuvo un papel muy especial en mi infancia ayudándome a convertirme en la persona que soy ahora. Desde muy pequeña supe que mi vocación sería la actuación, así que con grandes esfuerzos me empeñé en combinar mis estudios con esta profesión que transformó mi vida. He sido una mujer de trabajo, con más de 20 años de trayectoria”.

La primera dama de México se muestra solidaria con su pueblo y asegura en su perfil que lo que más le importa es su gente, enfatizando el papel de las mujeres: “Otra de las cosas que más me importan es mi país y sobre todo mi gente. Quiero acercarme a ustedes, y conocer sus vidas. Creo fuertemente en las mujeres de México, en el talento, inteligencia, creatividad, generosidad y energía de todas. La fuerza y fidelidad de las mujeres puede generar grandes cambios en nuestro país”.

Hace la aclaración que no se refiere solo a las mujeres que profesionalmente han
tenido éxito, sino a las que, con valor, han afrontado situaciones difíciles y han sacado a sus familias y seres queridos adelante.

Cambio de look

Más allá de las opiniones emitidas en las redes sociales, y que están perfectamente templadas, personajes de la farándula mexicana que la conocen coinciden en que sus principales virtudes para hacer un buen papel a la par (que no a la sombra) de su marido son “su carisma y su sencillez”.

Desde que empezó a salir con el entonces gobernador del Estado de México, la actriz ha cambiado su armario, un tanto sobrecargado y vulgar, por uno mucho más clásico y recatado. De hecho, son varias las críticas en internet que sacan a relucir sus poses con ropa ligera para calendarios.

Oscureció el rubio platino de postín de su melena, le restó milímetros a la capa de maquillaje facial y suavizó sus gestos.

Las minifaldas y los vestidos diminutos dejaron paso a trajes sastre, pantalones de línea recta y joyas poco vistosas. Angélica utiliza mucho la perla sencilla como accesorio. Se puede decir que es una mujer clásica, pero sin resultar “mayor”.

Cambió también los colores rompedores por los colores pastel. Sin duda, seguirá acaparando el interés de los medios y de la opinión pública. Angélica Rivera acaba de iniciar el papel más importante de su vida.

EFE/REPORTAJES

   

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