SEMANA SANTA

Prácticas de fe

Por Roberto Vázquez

El ciclo cuaresmal dentro de la Iglesia Católica, y especialmente en Guatemala, reviste de singular mística y devociónante la Pasión de Cristo y los dolores de su madre la Virgen María.

En muchas partes del país se viste de lila y morado durante la Cuaresma y Semana Santa. El paso de solemnes cortejos procesionales sobre coloridas alfombras volverán a ser el centro de atención, mientras se escuchan las marchas fúnebres.

Con esa certeza de que los cargadores se aferran a las andas procesionales, como Jesús al madero de la cruz, los hace comprender más allá de lo incomprensible cómo dar la vida por los semejantes, con el convencimiento de que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Jesús por la transustanciación, todo esto convencidos de que tal sacrifi cio es la nueva alianza con Dios.

En el inicio de una nueva década en este milenio las prácticas de fe se harán presentes desde los abuelos y abuelas hasta los niños, viviendo con intensidad esta época cuaresmal ante Jesús Sacramentado; acompañando al Cristo sangrante y el traspasado corazón de María, al ser parte viva y activa de una de las tradiciones más acendradas del fi el creyente guatemalteco: las procesiones.

En esta entrega se presenta una serie de antiguas cartulinas o turnos que dan testimonio de esa devoción que, desde tiempos pasados, forman parte del sentimiento de devotos cargadores y piadosas damas que caminan al compás de sacros cortejos.