Qué causa el pie diabético

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D esde el momento que se diagnostica la diabetes se requiere de diversos cuidados y los pies están entre las áreas más importantes de vigilar.

El paciente diabético avanza con un carga digna de admirar. A diario su reto es mantenerse en armonía en todos los aspectos de su vida.

En una persona con diabetes influye todo lo que hace para mantener sus niveles de azúcar, desde su alimentación hasta cada paso que da para así mantener su cuerpo alejado de complicaciones.

Uno de los puntos que se pierden de vista son los pies. Ir de un lado a otro podría ser un calvario porque el roce o lastimadura lo podría comprometer a una amputación cuando esta no llega a controlarse.

En el mundo cada 20 segundos un paciente es sometido a la amputación de dedos, pies o piernas y esto podría evitarse.

Según la World Diabetes Foundation, el 50% de los pacientes que pasan por este proceso se les apuntará la otra extremidad después de dos años.

Se dice que la causa es la diabetes, pero especialistas aclaran que es por una diabetes mal controlada.

Por qué se presenta el pie diabético

Cuando el paciente no presta atención a sus niveles de azúcar en la sangre y lleva años descontrolado, se va perdiendo la sensibilidad en los pies, desarrolla mala circulación y se presentan deformidades y provoca que los miembros inferiores tengan un alta sensibilidad a los daños.

Los daños estructurales óseos se vuelven crónicos hasta llegar a la fase final llamada Pie de Charcot, el cual se distingue porque cambia el flujo sanguíneo, hay pérdida del arco plantar y dorsal, fragilidad ósea, cambios en la descarga de los pies y mala distribución del peso, lo cual aumenta el riesgo de fracturas.

El médico Daniel Canté, de la Unidad de Pie Diabético, explica que una emergencia en un paciente diabético es cualquier lesión, desde el corte de una uña que sangra hasta la incrustración de objetos.

Al no controlar las lesiones estas se infectan y en cuestión de horas podrían presentarse cuadros complicados. En estadísticas, el 20% de infecciones se convierten en amputaciones. Entre más tiempo se tarda en consultar, más tejido se pierde.

Aquí la atención inmediata y el control de azúcar, como curaciones y un seguimiento integral se vuelven un factor importante para salvar la zona de una amputación mayor.

En ese momento se debe revisar no solo el pie sino los niveles de azúcar, el corazón, riñones y otros órganos, para verlo de manera integral.

Al respecto, la diabetóloga Jennyfer Cárcamo explica que se podrían evitar las amputaciones cuando además de la atención médica y curaciones se logra controlar el azúcar, fortalecer las defensas, y mejorar tejidos y el estado nutricional del paciente.

Los nuevos paradigmas médicos insisten en búsqueda de atención inmediata para disminuir las estadísticas de esta situación grave. Más del 80% de amputaciones efectuadas nunca debieron llegar a esa situación.

Una vida plena al lado de la diabetes

En el momento en que el paciente tiene un diagnóstico de diabetes comienza un nuevo proceso de vida. El ideal es que se acompañe de un equipo multidisciplinario para informarse y educarse sobre la enfermedad, medicamentos y hábitos que le permitirán estar controlado.

En este grupo tendrían que estar médicos, nutricionistas, psicólogos, ortopedistas, un asesor de calzado, quiropodólogo (especialista en pies) y fisioterapeuta. Canté comenta que es importante comprender que un paciente diabético tiene múltiples daños, entre ellos, uno de los principales es el vascular. Este se refleja en todo el cuerpo, desde el cerebro hasta los pies, pero las partes más prontas a reflejar daños son las más lejanas al corazón: manos y pies, siendo estos últimos los que con regularidad primero presentan complicaciones.

Luis Rodil, ortopodólogo, especialista en calzado para diabéticos, explica que los zapatos deben cambiar desde el día que la persona se entera de su nueva condición y asegurarse de utilizar calzado con poco peso, adecuado al tamaño de sus pies y que no genere fricción ni puntos de presión que puedan causar lastimaduras. “En ocasiones, los pacientes se están tratando una úlcera, pero siguen usando los zapatos que están generando este problema”, agrega.

El 80 por ciento de las lesiones son causadas por un calzado inadecuado, agrega Canté.

Rodil también hace énfasis en que existe calzado preventivo, así como otros zapatos especiales que protegen cuando se está en tratamiento, y otros adecuados para dar soporte cuando se tienen deformidades o se ha perdido alguna parte del pie; en este último se utilizan plantillas especiales para soporte.

Cárcamo agrega que es importante que la familia conozca más de la enfermedad para lograr un tratamiento con más posibilidades de éxito. Es imprescindible que sepan el manejo de alimentos y diferentes acciones y lineamientos de cuidado del paciente. La diabetes es un problema familiar, no solo del paciente.

Otras recomendaciones

  • Alimentarse bien y ejercitarse es fundamental.
  • Edúquese, no tenga miedo a la diabetes, estudie y conozca sobre la enfermedad, pregunte a sus asesores médicos y busque literatura o páginas especializadas.
  • Coma sano porque la diabetes requiere de un cuidadoso control de porciones.
  • En un plato, la mitad de este debe ser dedicada a vegetales, de preferencia de color verde.
  • Carnes y proteínas son recomendadas. Deben representar un cuarto del plato o el tamaño del puño del paciente.
  • Carbohidratos, en este grupo se incluyen pastas, arroz, papas, maíz, tortillas, pan, entre otros, y es recomendado también que la porción sea del tamaño del puño.
  • Moverse, porque el ejercicio siempre es beneficioso. Consulte a su médico sobre la rutina apropiada.

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