¿Cuánto cuida lo que come?

Spread the love

En la actualidad, hay alrededor de 2.3 millones de personas con diabetes en Centromérica y unas 800 mil que teniendo la enfermedad, aún no han sido diagnosticadas, según cifras de la novena edición del Atlas de la Diabetes que publica anualmente la Federación Internacional de la Diabetes.

En términos de prevalencia en el rango de edad de 20 a 79 años (es decir, la proporción de individuos de un grupo o una población que presentan una característica o evento determinado), los países de la región con una mayor proporción de población diabética son Nicaragua y Costa Rica con un 10.2%, seguidos de El Salvador con un 8.7% de prevalencia, Guatemala con un 8.2%,  Panamá con un 7.8% y Honduras con un 6.1%.

Cifras preocupantes, si sumamos los altos niveles de obesidad de los centroamericanos y pensamos en otras enfermedades que derivan de una diabetes mal cuidada, como las enfermedades renales.

Por las razones anteriores, es muy importante aprender cómo bajar los niveles de azúcar de nuestra dieta a manera de prevenirla, o bien ya instalada, cuidarnos de manera efectiva.

María Teresa Onetto, Nutricionista del Departamento Nutrición, Diabetes y Metabolismo de la Pontifica Universidad Católica de Chile, enfatiza que “lo ideal es que la dieta de las personas con diabetes, se base en los parámetros de la Alimentación Saludable. Todas las personas deberíamos comer como las personas con diabetes, esto significa:

  • Tener horarios
  • Comer en porciones
  • Evitar grasas y azúcares
  • Comer alimentos altos en fibra

Recomendamos que tengan una dieta lo más natural posible y que el consumo de alimentos procesados como galletas, snacks, jugos y bebidas se haga con moderación. Se sugiere consumir ciertos productos que contengan edulcorantes no calóricos, sin embargo, también les enseñamos que no porque un alimento diga que es light o diet, o contenga estevia en vez de azúcar, esto no significa que sea libre de carbohidratos. Por ejemplo: Las galletas sin azúcar, efectivamente no contienen azúcar, pero contienen carbohidratos que suben los niveles de azúcar en la sangre. No todo lo light, significa que es de libre consumo. Tenemos que fijarnos idealmente que el producto esté endulzado con tagatosa, sucralosa, estevia”.

¿Qué rol juegan los endulzantes no calóricos en la dieta de una persona con diabetes?

“Aportan sabor dulce a alimentos y preparaciones, sin tener calorías ni subir la glicemia. Es clave para el control de la diabetes, mantener óptimos niveles de glucosa en sangre, disminuir el peso corporal y evitar al máximo azúcar, miel, jugos de frutas, mermeladas. Gracias a los endulzantes, las personas con diabetes se pueden adherir mejor a los planes nutricionales y al tratamiento. Es importante recalcar que si a un niño le da diabetes a los 8 años, es imposible que pensemos que nunca va a ir a un cumpleaños donde generalmente hay muchos alimentos con azúcar ó nunca más va a comer un pedazo de pastel. Los endulzantes no calóricos nos permiten que la alimentación sea más fácil de seguir y menos restrictiva, ya que se puede seguir disfrutando de los sabores dulces, pero sin los efectos que tiene el azúcar para las personas que padecen diabetes”, recalca la nutricionista.

¿Qué es el control glucémico?

Es el término que se refiere a la regulación de los niveles de glucosa en sangre. En las personas con diabetes, muchas de las complicaciones a largo plazo son el resultado de muchos años de niveles elevados glucosa en el torrente sanguíneo, lo que también se denomina hiperglicemia. Por tanto, en el cuidado de la diabetes un objetivo importante es un buen control glucémico.

Recomendaciones nutricionales para prediabéticos

Dra. Hania González Terrones, Médico con Especialidad en Nutrición Clínica, indica que en el marco del Día Mundial de la Diabetes que tiene lugar cada 14 de noviembre, y cuyo lema este año es “Protege a tu familia”, que es importante dedicar un espacio para hablar de las personas con prediabetes. La prediabetes es una alteración del metabolismo que puede caracterizarse por niveles de glucosa en ayuno entre 100-125 mg/dL o niveles de insulina basal elevados (hiperinsulinemia). Esta alteración predispone al desarrollo de diabetes; sin embargo, dando el tratamiento nutricional oportuno y favoreciendo el ejercicio puede revertirse y curarse.

Los factores de riesgo principales para desarrollar prediabetes son:

  • Sobrepeso y obesidad
  • Sedentarismo
  • Dieta alta en calorías, alta en carbohidratos y azúcares, alta en grasas saturadas y trans
  • Aumento de la grasa visceral e hígado graso

La nutrición es uno de los pilares en el tratamiento de la prediabetes. Las recomendaciones nutricionales para tratarla son:

  • Mantener un peso saludable. Se pueden prescribir dietas hipocalóricas o restrictivas que ayuden al paciente a perder el exceso de peso y grasa. Siempre complementadas con ejercicio.
  • Dieta baja en carbohidratos. Se recomienda que, del total de las calorías, los carbohidratos representen entre 40-45%.
  • Carbohidratos de bajo índice y carga glucémica. Son carbohidratos ricos en fibra, o que tienen bajas cantidades de azúcares. Los azúcares añadidos, las harinas blancas y las harinas refinadas deben consumirse con moderación. Para seguir disfrutando de los sabores dulces se puede sustituir el azúcar por edulcorantes no calóricos.
  • Grasas buenas. Las grasas que se recomiendan en pacientes con prediabetes son las grasas omega 9 (provenientes del aceite de oliva) y las grasas omega 3 (provenientes de pescados). También puede incluirse una cantidad moderada de grasas omega 6 (provenientes de aceites vegetales). Se deben evitar las grasas saturadas (de origen animal) y las grasas trans (alimentos fritos o empalizados)
  • Proteínas suficientes y de alta valor biológico. Se recomienda una variedad de proteínas magras de origen animal y proteínas de origen vegetal
  • Suficientes micronutrientes. Se debe garantizar la cantidad y variedad adecuada de vitaminas y minerales. En caso de que no se cubran los requerimientos necesarios con la dieta se pueden agregar suplementos multivitamínicos y minerales.
  • Suficiente fibra. Se recomienda ingerir al menos 14 gr de fibra por cada 1,000 kcal en la dieta. Lo ideal es combinar fibras solubles con insolubles; incluir inulina, avena, frutas y verduras, linaza, entre otras)
  • Favorecer una adecuada hidratación. En promedio se deben consumir al menos entre 30-40 ml de líquidos por cada kilogramo de peso.
  • Se recomienda hacer 5 comidas al día: 3 comidas principales y 2 refacciones.

Por último, es importante señalar que todas las recomendaciones nutricionales deben individualizarse en cada paciente, y siempre supervisadas por un experto en nutrición.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *