Tres días de paz y música

La década de los sesenta traería acontecimientos que marcaron un antes y un despúes en la humanidad, desde el asesinato de John F. Kennedy, la Guerra de Vietnam, la Guerra Fría y la liberación sexual. Es en medio de ese clima donde nace la necesidad de nuevas ideas y el movimiento hippie hace su aparición con su ideal de libertad y amor.  Muchos artistas promoverían esta forma de vida, sin barreras étnicas, económicas o sociales. Esta coyuntura sirvió de base para celebrar un festival donde la expresión de estas ideas se concentraran
en un lugar.

En agosto de 1969  — del 15 al 18 de agosto — , en Bethel, Nueva York, EE. UU, se llevó a cabo uno de los festivales musicales más grandes de la historia. Comenzó como una idea
de Michael Lang, John Roberts y Joel Rosenman —los tres organizadores originales— para hacerse de fondos para montar un estudio de grabación, llegó a convertirse en uno de los eventos más emblemáticos y referentes de la historia de la música, reuniendo a grandes leyendas de la talla de Jimi Hendrix, The Who, Joe Cocker, Janis Joplin y Santana en un solo escenario. En total, 32 artistas se presentaron, todos con el único ideal de paz, amor y música.

Escenario

A diferencia de los sofisticados escenarios que actualmente existen, el de Woodstock era más sencillo, aunque muy grande y ambicioso para 1969, por el tamaño y el esfuerzo magno por hacer una correcta equalización y estructuración del audio al aire libre y con lluvia. Marcó un precedente para los futuros megaconciertos.

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